CARTA DEL ARZOBISPO


Queridos hermanos:

Debemos enfrentar el pasado y aprender de él, y debemos saber si nuestros niños están seguros. Gracias a nuestra vigilancia continua, sí lo están.

Hace un año prometí que la Arquidiócesis de Denver no se escondería del pasado, sino que enfrentaría su historial de abuso sexual a menores por parte de sacerdotes diocesanos. En febrero les escribí informándoles que estábamos trabajando con la Oficina del Fiscal General para invitar a un investigador tercero e independiente -el ex fiscal de los Estados Unidos Robert Troyer- para llevar a cabo una revisión independiente de las tres diócesis de Colorado. La extensión de este trabajo está documentada en un acuerdo escrito que se ha publicado en nuestra página web y la del fiscal general. Cualquiera que lea el documento entenderá que fue una investigación extensa. Quiero agradecer al fiscal general Phil Weiser y al señor Troyer por sus esfuerzos al trabajar con nosotros para proteger a los menores. No fue una tarea fácil para ninguna de las personas involucradas.

Con el fin de honrar al clero fiel y a los laicos de esta arquidiócesis, y expresar la seriedad de mi determinación, PROMETO SOLEMNEMENTE lo siguiente:

A todos

  • La Arquidiócesis de Denver se esfuerza por ser una institución altamente confiable y ética en nuestras prácticas institucionales, asignaciones de personal y protección de los vulnerables.
  • Las acusaciones de abuso sexual de un menor serán reportadas apropiadamente a las autoridades locales. Continuaré con el sólido historial de cooperación de la Arquidiócesis con la aplicación de la ley.
  • Retiraré inmediatamente del ministerio activo a un miembro del clero o a cualquier otro trabajador de la Iglesia durante una investigación sobre una denuncia de mala conducta sexual con un menor.
  • Tomo muy seriamente todos los reportes de incidentes de mala conducta por parte de miembros del clero u otros trabajadores de la Iglesia, e investigaremos con gran diligencia incluso la mala conducta no criminal.
  • Nunca trasladaré a otro ministerio a un miembro del clero que está bajo investigación.
  • Retiraré del ministerio permanentemente y sin posibilidad de ser trasladado a otra institución católica a cualquier miembro del clero que haya cometido una falta sexual con un menor.
  • Una vez nos enteremos de que ha ocurrido una mala conducta, nos responsabilizaremos de abordar el tema.
  • Todos los sacerdotes, diáconos, empleados y voluntarios que estén alrededor de niños reciben capacitación sobre cómo detectar signos de abuso y negligencia, y están capacitados en su papel de “delatores obligatorios” del estado.
  • Me adhiero con gran diligencia a todas nuestras políticas y procedimientos internos.
  • Continuaré fortaleciendo nuestra capacitación institucional, métodos de revisión y monitoreo de los miembros del clero, empleados y voluntarios.

A los fieles católicos de la Arquidiócesis

  • Continuaré defendiendo las enseñanzas de la Iglesia, especialmente en los ámbitos de la moral sexual.
  • Corregiré a cualquier persona en cualquier institución católica que se considere que está socavando las enseñanzas de la Iglesia.
  • Defenderé la fe católica de ataques que provengan de dentro o de fuera de la Iglesia.
  • Exijo y continuaré fortaleciendo un proceso de revisión estricta y diligente de todos los candidatos para el seminario.

A todos los sacerdotes y diáconos

  • Estoy agradecido por su compromiso de servir a la Iglesia de por vida.
  • Los protegeré de falsas acusaciones y me esforzaré por preservar su buen nombre.
  • Respeto sus derechos y me aseguraré de que se siga el debido proceso si alguna vez son acusados de mala conducta.
  • Les proporcionaré una mejor y continua formación, herramientas, y MÁS, para garantizar su bienestar físico, espiritual y psicológico.

A los seminaristas

  • Me aseguraré de que el proceso de evaluación continuo, aunque riguroso, sea justo.
  • Continuaré brindado sacerdotes honorables y confiables para supervisar su formación.
  • Serán escuchados si tienen una preocupación o queja sobre un sacerdote formador, profesor o un hermano seminarista.
  • Haré todo lo posible para ayudarlos a convertirse en los sacerdotes santos que Dios los llama a ser.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la revisión independiente?

El ex fiscal de los Estados Unidos Robert Troyer tuvo acceso a 70 años de archivos diocesanos referentes al abuso sexual de menores por parte de sacerdotes diocesanos, incluyendo los llamados “archivos secretos”, y la oportunidad de entrevistar a sobrevivientes, sacerdotes y otros testigos. Su informe incluye un análisis de las políticas de la diócesis relacionadas a la prevención y respuesta al abuso sexual de menores; el cumplimiento de la ley de Colorado por parte de las diócesis, que exige la denuncia obligatoria de acusaciones de abuso a la policía; y una lista de todos los sacerdotes diocesanos que han sido sujetos a una o más acusaciones fundamentadas de abuso sexual de un menor desde el año 1950.

¿Por qué la Arquidiócesis estuvo de acuerdo con la revisión independiente?

Había cuatro objetivos: (1) Reconocer públicamente esta historia de abuso sexual y, al hacerlo, proporcionar un momento de justicia para cualquier sobreviviente de abuso, y alentar a otros a presentar sus acusaciones; (2) Para asegurar al fiscal general, al público y a los miembros de la Arquidiócesis -clérigos y laicos- que ningún sacerdote diocesano que haya abusado sexualmente de un menor está activo en el ministerio; (3) Para identificar cualquier mejora necesaria en nuestras políticas y procedimientos, y así garantizar que sean del más alto nivel; (4) Permitir que las miles de personas que trabajan para hacer de la Arquidiócesis un ambiente seguro para los niños, vean el progreso de su trabajo.

¿Qué encontró la revisión independiente de la Arquidiócesis de Denver?

La revisión identifica a 21 sacerdotes diocesanos y un sacerdote externo responsables de 127 acusaciones fundamentadas de abuso sexual de un menor. Para proveer un contexto: dentro de la Arquidiócesis de Denver, el caso más reciente fue en 1998 y no se encontraron acusaciones fundamentadas contra ningún sacerdote diocesano activo en ministerio. Casi el 90 por ciento de los abusos conocidos ocurrió hace más de 40 años (1950-1979: vea la gráfica a continuación). Más del 60 por ciento de los abusos fueron cometidos por dos exsacerdotes: H. Robert White y Leonard Abercrombie. Y aproximadamente el 75 por ciento de los abusos fueron cometidos por cuatro exsacerdotes: White, Abercrombie, Neil Hewitt y John Holloway, ninguno de los cuales ha estado activo en ministerio durante los últimos 26 años.

¿Cuál fue la extensión de la revisión independiente?

La revisión se centró en todos los sacerdotes diocesanos y externos que sirvieron en la Arquidiócesis entre 1950 y hoy. Si bien los sacerdotes de órdenes religiosas a menudo sirven en nuestras parroquias, estos están bajo la supervisión de otro superior religioso, quien mantiene sus archivos y maneja las acusaciones de mala conducta.

¿Cuál es el estado de los sacerdotes nombrados en el informe?

De los 22 sacerdotes, 15 de ellos están muertos y ninguno de los otros siete está asignado al ministerio activo. La acusación fundamentada más reciente en el informe fue perpetrada por Timothy Evans en 1998. Evans ha sido expulsado del sacerdocio y permanece en prisión. Vea todas las preguntas frecuentes en línea.

¿Están mis hijos seguros en las parroquias o escuelas católicas?

Sí. Las políticas y procedimientos que se han implementado y fortalecido en las últimas tres décadas han demostrado ser eficaces. Todos los sacerdotes, diáconos, empleados y voluntarios que trabajan con niños deben pasar una verificación de antecedentes y asistir a una capacitación de ambiente seguro para recibir educación sobre cómo prevenir, detectar y responder a posibles abusos. Actualmente contamos con 14,000 denunciantes obligatorios capacitados, y cada año se enseña a aproximadamente 22,000 niños cómo mantenerse a salvo. También hemos fortalecido nuestro proceso de evaluación y formación en el seminario para preparar mejor a nuestros futuros sacerdotes. Sin embargo, una vigilancia constante es necesaria para proteger a nuestros niños.

¿Ha solucionado la Iglesia por completo el problema del abuso sexual de menores por parte del clero?

No. Si bien consideramos que la ausencia de abuso fundamentado por parte de sacerdotes diocesanos en los últimos 20 años es una señal positiva de que estamos abordando el problema de manera significativa, reconocemos que el abuso sexual infantil es un problema generalizado en nuestra sociedad y que debemos permanecer alerta como Iglesia. El informe es un claro recordatorio de lo que sucedió cuando el problema no se tomó en serio.

¿Qué pasa después?

La arquidiócesis trabajará de inmediato para implementar las recomendaciones del informe, la mayoría de las cuales abordan la manera en que investigamos las denuncias históricas y respondemos a los sobrevivientes que ahora son adultos. Para nuestros fieles: los alentamos a que asistan a una de las clases de capacitación de ambiente seguro que se requieren para nuestros sacerdotes, diáconos, empleados y voluntarios que trabajan con niños. También los alentamos a que encuentren maneras de apoyar a nuestros sacerdotes actuales, quienes con demasiada frecuencia son considerados culpables por el simple hecho de ser sacerdotes. Finalmente, todos debemos continuar orando por la sanación de todas las personas afectadas por el abuso sexual.

Cinco cosas que los católicos deben tener en cuenta sobre la revisión independiente

Comprendiendo el informe

El informe publicado contiene más de 250 páginas. Está dividido por diócesis y cada una está dividida en secciones como lo indicó el acuerdo original. Hay mucho qué procesar. En esta página proporcionamos un contexto básico de los hallazgos del informe, junto con la lista de sacerdotes que fueron nombrados en este.

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